247 - Esta montaña de enfrente


Esta montaña de enfrente
se enciende y se va quemando,
las muchas aguas no podrán
este amor apagando

Los árboles testigos son
de este amor tan fuerte.
No lo saben los hermanos
ni primos ni parientes.

Arbolicos de yazimín
en la puerta emplantados
te enflorecí, te engrandezí,
el Dió los va criando.

Estos novios que están aquí
un hogar hoy comienzan.
La Tu presencia gozarán;
dales, Señor, Tu ciencia.

Sus ramas son de mirto en flor,
su aroma es de reposo.
Prospéralos, rodéalos,
como esposa y esposo.

Quiera el buen Dió de Israel
bendecir a estos novios,
cubrirlos con Su Shekiná
por muchos, muchos años.

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