303 - Cordero que bajaste del cielo


Cordero que bajaste del cielo
a morir en la cruz,
para darnos la luz
y también salvación.
Tú diste protección a mi alma,
la llenaste de amor
con la paz y el perdón
que nos diste, Señor.

Hoy, yo Te alabo, Señor,
con todo mi corazón.
Ahora, mi alma alegre Te canta,
esa paz sin igual
que no pude encontrar
en el mundo falaz.

¿Ves algún error? escríbenos