355 - No se puede comparar


No se puede comparar
Tu grandeza y Tu poder,
Tu hermosura, mi Señor.

Tú eres la rosa de Sarón
y el lirio de los valles,
eres el sol de la mañana
y el cantar de las aves.

Eres como el agua clara
y más dulce que la miel;
como el lucero del alba,
Tu grandeza y Tu poder.

Eres como el almendro,
que sus flores son tan blancas,
como el verde de los prados
y el cristal de las aguas.

Como el alba va viniendo
y en el día claridad,
así seremos nosotros
en la ciudad celestial.

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