359 - Dulce oración


Dulce oración, dulce oración,
de toda influencia mundanal
elevas tú mi corazón,
al tierno Padre celestial.
¡Oh!, cuántas veces tuve en ti
auxilio en ruda tentación,
y cuántos bienes recibí
mediante ti, dulce oración.

Dulce oración, dulce oración,
al trono excelso de bondad
tú llevarás mi petición
a Dios, que escucha con piedad.
Por fe espero recibir
la gran divina bendición,
y siempre a mi Señor servir
por tu virtud, dulce oración.

Dulce oración, dulce oración,
que aliento y gozo al alma das,
en esta tierra de aflicción,
consuelo siempre me serás
hasta el momento en que veré
las puertas francas de Sión;
entonces, me despediré
feliz de ti, dulce oración.

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