556 - Cuando en invierno llegas


Cuando en invierno llegas aterido,
llamas a mi puerta y no te quiero abrir.
Cuando a los insultos con amor respondes,
tu mirada alegre vuelve a sonreír.

Esa alegría, la alegría hermosa,
que perfuma el alma y le da salud.
Esa alegría de tu ser en calma,
gozo y paz del cielo. Esa es la virtud.

Aunque vengan reyes, ricos y doctores,
sé que la alegría no me la darán.
La alegría hermosa nace siempre dentro,
en mi casa pobre que te da Su pan.

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