652 - Dejo de cantar


Dejo de cantar, y en mi corazón
brota una canción.
Que desea dar algo de valor
que Te agrade, Dios.

Te ofrezco más que mi voz,
pues no es una canción
lo que Tú pides de mí.
Tú miras el corazón
que Te adora en verdad:
Tú miras dentro de mi.

Quiero volver a adorarte, Padre.
Pues se trata de Ti,
sólo de Ti, Cristo.
Perdóname por no haber pensado
que se trata de Ti,
sólo de Ti, Cristo.

Nunca podré dar tanto como Tú
Te mereces, Dios.
Todo lo que soy te lo entrego a Ti:
esta es mi oración.

¿Ves algún error? escríbenos