El interés por seguir al Señor

Buscar al Señor por interés, dejarlo por implicación y volver a Él por necesidad.

En una de mis lecturas para documentar la Escuela Dominical encontré un sermón de Jorge E. Castañeda Delgado, Pastor en la localidad colombiana de Suba, a él el crédito y al Señor las gracias por haberlo leído. Hoy voy a tratar de trasladaros lo aprendido.

Después de la muerte de Salomón su hijo Roboam hereda el reinado, es una época bastante convulsa de serios conflictos e injusticias que culmina con la separación de las tribus. Él pueblo se reveló contra la pretendida autoridad de Roboam quien sin seguir los buenos consejos de los ancianos siguió los de los jóvenes y sus propios impulsos y oprimió duramente al pueblo, este se revela y se divide, como estaba profetizado.

Las tribus están divididas. Jeroboam gobierna en la parte más grande, Roboam por su soberbia sobre la más pequeña, al ver esto planea hacer guerra, pero Dios no se lo permite y desiste. Roboam llega a la conclusión de que debe conseguir un reino estable y por este interés se vuelve a Dios y fomenta su culto. Parece desprenderse del texto que Roboam accede a acoger a los que escapaban de la idolatría de Israel a Judá, pero sólo por un interés político y no por una auténtica convicción:

Y no escuchó el rey al pueblo; porque la causa era de Dios, para que Jehová cumpliera la palabra que había hablado por Ahías silonita a Jeroboam hijo de Nabat.

Y viendo todo Israel que el rey no les había oído, respondió el pueblo al rey, diciendo: ¿Qué parte tenemos nosotros con David? No tenemos herencia en el hijo de Isaí. ¡Israel, cada uno a sus tiendas! ¡David, mira ahora por tu casa! Así se fue todo Israel a sus tiendas.

2º de Crónicas 10: 15 y 16 

Y los sacerdotes y levitas que estaban en todo Israel, se juntaron a él desde todos los lugares donde vivían. Porque los levitas dejaban sus ejidos y sus posesiones, y venían a Judá y a Jerusalén; pues Jeroboam y sus hijos los excluyeron del ministerio de Jehová. Y él designó sus propios sacerdotes para los lugares altos, y para los demonios, y para los becerros que él había hecho. Tras aquellos acudieron también de todas las tribus de Israel los que habían puesto su corazón en buscar a Jehová Dios de Israel; y vinieron a Jerusalén para ofrecer sacrificios a Jehová, el Dios de sus padres.

Así fortalecieron el reino de Judá, y confirmaron a Roboam hijo de Salomón, por tres años; porque tres años anduvieron en el camino de David y de Salomón.

2º de crónicas 11: 13 al 17 

Cuando tenían lo que de verdad les interesaba se olvidaron de Dios y de su Ley, le habían buscado por un interés personal y una vez satisfecho el afán por la vida terrenal les hace olvidar la Fidelidad la Oración y la Fe.

Esa búsqueda interesada de Dios tenía un mal motivo. No era la búsqueda de la Persona de Dios sino de sus favores. No era la búsqueda de su voluntad, era algo espurio, Solamente quien busca a Dios y su voluntad, recibe lo que realmente necesita.

Cuando Roboam había consolidado el reino, dejó la ley de Jehová, y todo Israel con él.

2º de crónicas 12: 1 

Esta lectura me ha hecho pensar en mi mismo, al recordar un momento crítico en mi vida, hace muchos años, mientras mi mujer y yo, recién casados pasábamos por serios problemas económicos, una tarde en la que después de mucho tiempo sin asistir a la iglesia, había ido “A ver si Dios nos ayudaba en aquella dificultad” Él hizo algo mucho mejor, me mostró mi egoísmo, no le buscaba a Él sino su ayuda.

No creo que sea sólo mi caso ni el de Roboam El Señor Jesús también lo ve en otros.

Y hallándole al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá?  Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis. Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.

Juan 6:25 y 26 

Son muchos los que buscan a Dios y a su iglesia cuando necesitan algo, lo vemos a menudo. Hermanos que cuando aparecen por los cultos o por sus actividades ya sabemos que necesitan algo, luego vuelven a ese estado de ateísmo práctico porque siguen viviendo como si Dios no existiera, pero no para siempre sino hasta la próxima necesidad. ¿Crees que eso es buscar a Dios en verdad?

Recuerdas la historia de los diez leprosos. Los diez fueron sanados, pero sólo una volvió a dar las gracias y era samaritano.

Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero?

Lucas 17: 15 al 18

A veces yo me uno a Jesús en la pregunta ¿Dónde están, los favorecidos por Dios y por su pueblo?

Seguir a Jesús, acercarse a Él no es cómo acercarse al sorteo de lotería a ver si nos toca y después a disfrutar del premio, seguir a Jesús nos hace inmensamente bienaventurados, pero también significa tomar su cruz cada día, participar de su entrega en amor y extender su reino y eso cansa más.

Esta enseñanza tan antigua es necesaria hoy cómo hace dos mil años. Es agotador ver las iglesias formadas por núcleos de unos pocos hermanos quemados, cansados, a punto de tirar la toalla y una periferia de los que siempre están alrededor y nunca dan un paso al frente. Incluso puede ocurrir que esta enseñanza les resulte ofensiva, o que los lleve a decir lo que tantas veces he escuchado “Es que en esta iglesia no se ayuda a nadie”

Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?

Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende?

Juan 6: 60 61

Pero… Volvamos a la historia. Dios castigó por su idolatría a Judá. Sisac invade y arruina el reino que antes se había fortalecido. Dios los dejó solos en esta situación y el ciclo se repite nuevamente, el pueblo se da cuenta de su falta y se humillaron ante el Señor

Entonces vino el profeta Semaías a Roboam y a los príncipes de Judá, que estaban reunidos en Jerusalén por causa de Sisac, y les dijo: Así ha dicho Jehová: Vosotros me habéis dejado, y yo también os he dejado en manos de Sisac.

Y los príncipes de Israel y el rey se humillaron, y dijeron: Justo es Jehová. Y cuando Jehová vio que se habían humillado, vino palabra de Jehová a Semaías, diciendo: Se han humillado; no los destruiré; antes los salvaré en breve, y no se derramará mi ira contra Jerusalén por mano de Sisac. Pero serán sus siervos, para que sepan lo que es servirme a mí, y qué es servir a los reinos de las naciones.

2º de crónicas 12: 5 al 8

Los que buscaron a Dios por “interés” y lo dejaron por implicación, ahora lo buscan nuevamente por necesidad. Y aunque el Señor fue muy compasivo con ellos, derrotando a sus enemigos, les dejó un recordatorio permanente para que aprendieran la diferencia entre servir a Dios y servir a los reinos humanos.

Recordemos: El que busca a Dios de todo su corazón lo halla porque está escrito: ‘el que en Él creyere no será avergonzado’

Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en él, no será avergonzado.

1ª de Pedro 2: 6 

Cada uno de nosotros debe examinar sus verdaderos motivos cuando busca al Señor cuando participa o no en su Iglesia. Muchos pueden andar tras los favores de Dios por un mero interés en las cosas terrenales, presentando nuestros proyectos, nuestras debilidades, nuestras necesidades. Ciertamente debemos ir al Señor con ellas, pero sobre todo tener auténtico interés en buscarle a Él, sin embargo, hay otro interés basado en necesidades que nada tienen que ver con la gloria de Dios ni con nuestro verdadero provecho. No caigamos nunca en lo mismo que Roboam.

Amen.