Nº 1431- 13 de Noviembre de 2011

Publicado por admin5122 en

La teología de dominación se basa en el terrorismo psicológico y espiritual. Afirma, aunque lo encubra con palabras edulcoradas, que el miedo a Dios, y no el amor, es el principio de la sabiduría.

Su acento siempre recae en el pecado, no en el perdón y la salvación. Teme al pecado no por el hecho de ser pecado, sino por el escándalo que puede producir frente a sus intereses. Pero si el pecado queda bien cubierto, entonces no pasa nada.

El agente principal de sus predicadores es Satanás -¡Dios le reprenda!- no Jesucristo. El diablo es “negro”, como los demonios, mientras que Dios y sus ángeles son “blancos”. Como los nazis, cristianos y europeos, Dios no puede tener un “Hijo” judío. ¡Menuda deshonra para la familia!

El “dios” de esa teología, a veces muy sutilmente maquillada y disfrazada, es racista y excluyente, pero cuando conviene, por una especie de arte de magia, repentinamente se convierte en un “dios” ante el cual “todos somos iguales”, porque eso es lo que hoy “vende”, como en las campañas de nuestros políticos. Es un “dios” construido a imagen y semejanza de los poderosos, y a la medida exacta de sus negocios e intereses, comprendidos los religiosos, propios y aliados.

La raza se mejora pareciéndonos más a “Superman”, antes fue “Tarzán” o el “Capitán Marvel” o el “Llanero Solitario”. En definitiva se trata del “dios” de la perfección humana, que pertenece a la llamada “raza superior” o “civilización superior”. Durante el imperio español, ese “dios” se parecía a un español. Hoy se parece más a un “gringo”. Por eso, en el fondo del corazón de todos los detractores de lo norteamericano, sólo palpita la envidia de no serlo.

Algunos creen que todos deberíamos ser blanquísimos, como el arroz refinado, pan blanco sin las “impurezas” del integral, y adoptar una dieta de basura importada para que aumente la venta de productos farmacológicos para combatir el aumento de alergias, asma y el beri-beri (carencia de vitamina B1).

¡Menos mal que Dios sigue siendo Amor!

Mucho amor. Joaquín Yebra, pastor.

 

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Categorías: Año 2011

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