Nº 1486- 16 de Diciembre de 2012

Todos cuantos apoyaron y apoyan la esclavitud fueron hombres libres…

Paradoja…

Todos cuantos apoyaron y apoyan el aborto provocado tuvieron la oportunidad de nacer…

Paradoja…

Mientras el mérito personal sea menos importante que la influencia, no saldremos de la mediocridad que nos caracteriza.

Sólo el ser humano es capaz de basar su autoestima en signos externos de opulencia.

Mientras no hagamos luto nacional por los poetas fusilados, no habrá paz duradera en esta nación.

Lo descubrí viviendo en la frías tierras del septentrión, cuando me despertaban las gaviotas.

Es duro amar las tierras difíciles, pero siempre es posible esperar los vientos de libertad, el soplo de la brisa marinera, el resplandor de la luna y la fragua.

Cuando son los poderosos los que sofocan y reducen a rescoldos lo que pudo haber sido, quedan los sueños de teatros y guiñoles, de patios de vecindad en los que juegan los niños sin miedo a los bombardeos.

La muerte de los poetas, como la de los profetas, nunca es inútil.

Lo inútil es su fusilamiento.

Todos lo son.

Por eso el Crucificado reaviva el calor del rescoldo que quita los miedos de goma oscura en las noches de playas de fina arena.

Mucho amor.  Joaquín Yebra,  pastor.