Nº 1536– 1 de Diciembre de 2013

¿Cuáles son las cosas que verdaderamente pueden traer felicidad a nuestra vida?

Algunos han afirmado que esas cosas son amor, salud, fama…

Otros han asegurado que todo se ciñe y circunscribe al dinero.

Se cuenta que el Rabí Joshúa Liebman (1907-1948) confeccionó una larga lista de ingredientes para lograr la felicidad, pero cuando se la presentó a un anciano profesor suyo, hombre  que tenía la reputación de haber vivido una larga vida en santidad, éste le dijo que en aquella lista faltaba un ingrediente fundamental para alcanzar la felicidad: La paz de corazón.

Sin este ingrediente nunca podremos sentirnos felices, incluso poseyendo todos los bienes de la tierra, por cuanto aunque fuéramos dueños de todas las cosas bellas y valiosas del Universo, sin un corazón lleno de paz no lograríamos disfrutarlas jamás.

¿Cómo podemos alcanzar la paz de corazón? Sólo podemos experimentar esa paz cuando nuestra mente, en decir, nuestra alma, está en paz con Dios nuestro Señor…

Cuando mantenemos una relación amorosa con nuestro Creador y Redentor…

Cuando vivimos en paz armoniosa con nuestros hermanos y nuestros prójimos…

Cuando estamos auténticamente en paz con nosotros mismos…

Y todo esto se adquiere mediante pequeñas prácticas elementales, a las que vamos a dedicar nuestro boletín “Unánimes” en el curso de las siguientes semanas.

No son ejercicios difíciles, ni requieren conocimientos específicos previos sólo para iniciados.

Sobre todo, mucho amor.

Joaquín Yebra,  pastor.