Qué Señor, nuestro Señor

Publicado por Noel Carcases en

…….No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano, porque no tendrá por inocente el Señor a quien tomare su nombre en vano. 
La Santa Biblia
El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová de los ejércitos….
La Santa Biblia

¿Por qué me llamáis Señor, Señor,  y no hacéis lo que yo digo?
Jesús, en La Santa Biblia

Conozco, y… ¿digo bien?…
Que conozco a un Señor, no es mío solo
Ni me eximo tampoco de esta queja
Pues bien, que hay un “Señor”….es muy extraño
No Él, sino sus siervos, y yo mismo.

De tal Señor, o a coste suyo
Veo anuncios
 Y hasta fotos
Y hay CD´s, y hay libros
(Que se anuncian en la tele luego del mejor sermón de salvación)

Yo lo llevo en mi espalda,…como prenda,
Y en mi gorra (¿y en mi frente?)
Propaganda, propaganda del “Señor”

¿Oyes?: Aplausos cuando entra al escenario,
Un Señor, no el “Señor” de quien te hablo
Y silbidos, “griten”, “griten” pa´l “Señor”
¡Alabado sea Mi nombre! (¿…o  Tu nombre, “mi Señor”?)

Y rebusco en mi memoria, que de antaño se advertía
Desempolvo, busco y leo, en el Libro
Que no en vano tomes el nombre del Señor

“Señor” nuestro 
“Señor”
Y reflexiono:

¿Tu voluntad? ¿Cuál es? No la conozco
Pues la mía esa haré, la que me agrada
¿Tus caminos “Señor”?, 
Y ¿tus palabras?
No han quedado en mi mente estampadas

Y…. ¿Qué es eso de que moras  en nosotros?
¿No era prosa, o poesía, o un adorno?
¿Vives?, Sí, en mi mente, …..te recuerdo
¿Tu ejemplo? ¿Tus pasos? ¿Imitarte? 
¿Qué más da? Si eres amor,….y me amas, y….moriste…..

Y una voz en mi espíritu apagado 
Que me dice:
“Soy Señor
Uno u otro
Todo o nada
¿Egoísmo? ¡No! 
Más bien, celo por amor
Para ti la decisión, no hay opciones, 
Todo o nada
Uno u otro
Soy Señor, o no lo soy”

¡Atención! ¡Mande! ¡Ordene! ¡Media vuel-ta!
¡ ¡ ¡ ¡Señor, Sí Señor! ! ! !

“Otra vez te has confundido
Soy Señor, no tal “Señor””

…….El tipo de Señorío del Dios del Universo, que nos ama y anhela, y que respeta nuestra individualidad, no cabe en la filosofía de este mundo, ni en la mente de quienes ignoran que su Espíritu  mora en los corazones de quienes lo reciben.

¡Que Señor, mi Señor! quien se cobija,
En la choza de mi alma, 
Porque quiere gastar tiempo conmigo
Que se queda tranquilo y me respeta, 
Mientras lo olvido.

¡Que Señor, mi Señor!, tan educado
Que se sienta a mi lado, si lo invito,
Y no envidia a mis otros invitados
Que cuando otros se marchan ya cansados
(Y aburridos de mi inútil compañía)
Miro a mí, y  alrededor, y al verme solo
Le suplico se quede aquí conmigo
Y Él con firme mirada,….comprensiva
Me sonríe y me dice “aquí sigo” 
”Es que no hay otro lugar, querido amigo
Donde prefiera vivir, es mi palacio
El que he establecido aquí contigo”.

¡Que Señor, mi Señor! Señor del mundo
Del universo entero, y aún así
Se entristece, y anhela estar conmigo.

…¡Que Señor, mi Señor!, mientras los tiempos
Van marcando el ritmo de lo escrito
Su palabra olvidada, cobra vida
Sus pisadas perdidas, marcan huellas 
En poquitos.

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