La cena del Señor

Publicado por Unánimes en

El próximo primer día de la semana, con el favor de Dios, vamos a participar de la cena del Señor, haciendo memoria de aquella Pascua (última que Jesús compartió con sus discípulos).  Esta conmemoración va más allá de un simple gesto de recordar al Señor y Su entrega por nosotros… Es mucho más.  Es la culminación del ministerio de Jesús que ha dicho “Yo estoy entre vosotros sirviendo”… Sirvió el pan y sirvió la copa como figuras de Su Cuerpo y de Su Sangre derramados íntegramente por la Humanidad.  El significado de la Mesa del Señor para nosotros hoy, a casi 2000 años de este acontecimiento histórico, tiene que extenderse y ampliarse a la obra y ministerio del Espíritu Santo.  Si el Espíritu del Señor no interviene en nuestras conciencias cuando tomemos este pan y este vino, sólo será eso (un mero comer un trocito de pan y beber un poquito de mosto)… y como mucho “formar” alguna imagen del Cuerpo crucificado del Señor (que habremos tomado de algún cuadro o escultura).  Necesitamos pedir a nuestro Padre que está en los cielos que impresione por el Espíritu de Su Hijo el verdadero alcance personal y comunitario de la entrega de Jesús.  Que nos muestre el Señor a todos los que vamos a participar que Él, aunque ausente en el cuerpo, está realmente presente en el Espíritu.  Sí hermanos, Jesús por medio de Su Espíritu está presente en medio nuestro también cuando vayamos a tomar estos signos y Él quiere volver a mostrarse a ti de una manera nueva y al mismo tiempo de la misma manera que siempre: estando entre nosotros como el que sirve.  ¿Le has pedido a Dios esta bendición? Experimentar de nuevo al Señor en este día de hoy perdonando tu pecado y el mío; sanando toda herida; reconciliando toda rencilla; limpiando toda malicia; consolando y sanando todo tu ser?  Recibe una nueva unción del Espíritu.