Nº 1568– 20 de Julio de 2014

Publicado por CC Eben-Ezer en

El historiador y novelista Herbert George Wells (1866-1946), reconocido como el “padre de la ciencia-ficción”, dejó por escrito lo que sigue: “Soy historiador, no soy creyente, pero debo confesar como historiador que este desposeído predicador de Nazaret es irrevocablemente el centro de la historia. Jesucristo es sin duda la figura más dominante de toda la historia.”

Lawrence Harvey Zeiger (1933) conocido mejor como Larry  King, periodista y escritor de fama internacional, ha dicho: “Soy judío y me considero agnóstico. Sin embargo, creo que Jesucristo es la persona más influyente que jamás ha vivido.”

Kaufmann Kohler (1843-1926), rabino reformado, teólogo y escritor, escribió estas palabras acerca de Jesús de Nazaret: “Jesús, el más humilde de los hombres, el desdeñado, más allá de toda comparación, de la despreciada nación judía, ha ascendido al trono del mundo para convertirse en el Gran Rey de toda la Tierra.”

Nosotros, como cristianos por la gracia de Dios, afirmamos que un encuentro con Jesucristo es suficiente para experimentar una transformación tal, que la Escritura da testimonio de ello como un nuevo nacimiento.

Dirigir como Jesús no es una técnica, al estilo del mundo, sino una transformación del corazón. Nuestro Maestro nos ha mostrado que dirigir no consiste en crear dones en las personas, sino en reconocer los dones  y talentos de los hombres y mujeres, para nutrirlos, ayudarles a desarrollarse y proporcionarles todo lo necesario para que enfoquen su dirección de manera personal.

Enseñar que seguir a Jesús es estar dispuestos a pagar con nuestra vida ese seguimiento, no es fácil, además de ser arriesgado. Pero la realidad es que sin la muerte de nuestra voluntad no es posible seguir al Maestro bendito.

Jesús sigue llamando por su Espíritu a todo aquel que quiera entrar en su círculo cercano para llegar a conocerle mejor.

Mucho amor.  Joaquín Yebra,  pastor.