Nº 1.902 – 13 de Diciembre de 2020

«Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.» (Juan 1:14)

La Navidad es el recuerdo de la mayor intervención de Dios en la Historia de la Humanidad. Dios mismo se viste de carne. Levanta una vivienda temporal en un cuerpo humano para estar entre nosotros. El Señor planta su tienda de campaña en Jesús. Él es la verdadera carpa de Dios con los hombres. Dios se ha manifestado y revelado en Cristo como nunca antes. Y es muy importante que recordemos esto hoy para que también hoy continuemos siendo discípulos totalmente fieles a Jesús. Él es nuestro motivo. Él es nuestro Maestro. Él es el ejemplo a seguir.

Mientras el mundo se retuerce a base de mentira que intenta tapar la injusticia, la Verdad que es Jesús, se levanta como la Luz que expulsa a la oscuridad de la maldad. Sólo en Cristo encontramos la Verdad Pura. No seguimos a nadie más que a Él. Sólo Jesús es el Camino y la Verdad y la Vida. Jesús es el triunfo de la vida frente a la muerte. La victoria del bien frente al mal. Sólo Cristo es el Cordero que quita el pecado del mundo. No hay esperanza si Él no está en ti y en mí.

Feliz Navidad. 

Pastor Antonio Martín Salado